Conferencia 2008

Elementos médicos y científicos a favor de que el embrión humano ya se puede considerar como una persona digna de protección legal desde etapas tempranas del embarazo.

Conferencia presentada por Dr. Manuel Ramos Kuri, Vocal de Genética de la Sociedad Mexciana de Ética Médica ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México, el viernes 8 de abril del 2008.

H. Suprema Corte de Justicia de la Nación.

P R E S E N T E.

Nuestro país se encuentra en un momento histórico difícil: están a debate varios temas clave para la vida de sus ciudadanos, como es el tema que hoy nos reúne, acerca del juicio de inconstitucionalidad de la ley del Código Penal del Distrito Federal, que desde abril del 2007 permite el aborto (prácticamente ad-libitum) hasta la semana número doce de embarazo.

Además de agradecer su atenta invitación a participar y esperando que los presentes argumentos les ayuden a resolver este difícil juicio, me propongo en los siguientes minutos, la difícil tarea de demostrar que hay muchos elementos médicos y científicos para asegurar que nuestros embriones ya se pueden considerar como un ser humano, y por tanto como una persona digna de derechos y protección legal desde etapas tempranas del embarazo.

Argumentos Básicos.

Desde la fecundación, momento en que el embrión está formado por una sola célula, el cigoto muestra muchas características de un ser humano:

Tiene genes y ADN propio, original, completo y diferente al de sus padres. Aunque es una sola célula, no es una célula cualquiera, en pocas semanas formará un embrión y hasta un ser humano completo. Todos fuimos alguna vez un cigoto y desde entonces hay algo que conservamos idéntico a nosotros mismos que es nuestro genoma, demostrando que nuestra existencia comenzó en esa sencilla célula.

Desde esta etapa de cigoto se puede conocer con certeza, por estudios genéticos, si es de sexo masculino o femenino todas sus futuras características y que en breve se perfeccionarán: enfermedades hereditarias, grado de inteligencia, color de piel, estatura, etc.

Sin embargo existen algunos argumentos en contra de que los embriones humanos sean considerados como personas o individuos. Dentro de los más importantes son:

a) Que durante sus primeras semanas el embrión es sólo un cúmulo o montón de células.

El embrión no puede considerarse nunca como un simple cúmulo de células. Desde que es una o pocas células (etapas de mórula, blástula, etc.) se comporta siempre como un núcleo esencial de la vida humana, de autoformación, en base a un orden y programa inscrito en su ADN. Al mes de vida intrauterina tampoco es un cúmulo de células, mide 5 milímetros, su corazón late y su cerebro y ojos están parcialmente formados. A las 12 semanas ya es un pequeño ser humano con todos sus órganos y su cuerpo: mide 6 centímetros de largo; ha terminado su etapa de formación de órganos (u organogénesis). Del tercero al noveno mes de vida intrauterina, principalmente va a crecer y madurar, pero ya no formará ningún órgano nuevo.

b) No debe considerarse como un ser humano pues no tiene bien desarrollada la corteza cerebral.

Algunos grupos con visión cientificista de la vida han insistido en el argumento de que el embrión no se debe considerar ser humano pues aún no ha terminado de desarrollar su sistema nervioso central; y más específicamente, su corteza cerebral frontal aún está en etapas muy tempranas de crecimiento. El argumento no es trivial pues una diferencia importante entre otros mamíferos superiores y el hombre es el tamaño de la corteza cerebral, y en especial el lóbulo frontal es mucho mayor en el ser humano que en otros primates.

Comencemos respondiendo que aunque, obviamente, el embrión aún no piensa y su sistema nervioso está en vías de desarrollo, las funciones cerebrales no están del todo ausentes: a las cinco semanas de vida tiene ya actividad neuronal, a la sexta comienza a moverse, y a los cuatro meses ya se chupa el dedo, y responde a algunos estímulos externos. Su discapacidad intelectual no le resta su personalidad de ser humano, como no la pierde un paciente con parálisis o anestesiado.

Sobretodo hay que considerar que la corteza cerebral sería un mal referente para definir el inicio de la vida humana, pues es la que tarda más tiempo en madurar; etapa que no alcanzamos plenamente hasta los 18 años de vida.

c) También se ha argumentado que en vida intrauterina el embrión no tiene autonomía, pues requiere forzosamente de su madre para sobrevivir; si nace muy prematuro antes de la semana 26 le causará la muerte irremediablemente. Una dependencia tan extrema demostraría que no es aún persona humana.

Pero por el contrario, el embrión también tiene tanta independencia que puede crecer no sólo en el útero de su madre, sino también en el útero de otra mujer (en las llamadas madres subrogadas) o hasta en cultivos ‘in vitro’ durante algunos días. Él es quien elabora su propio hábitat y manipula hormonalmente el organismo materno para suspender la menstruación y comenzar la gravidez.

No sólo es independiente, sino que es tan diferente a su madre, que ella puede hacer una respuesta inmune contra el nuevo embrión (respuesta inmunológica que el embrión esquiva gracias a lo cual llega a nacer).

Por otro lado, es cierto que durante la vida intrauterina depende completamente de su madre para sobrevivir, pero también será dependiente al nacer y durante los primeros años de su vida y esa dependencia no le resta a su condición de ser humano.

d) Otro argumento contra el embrión asegura que la mujer tiene derecho sobre su cuerpo.

El embrión tiene un genoma nuevo, diferente al de su mamá, al que se parece sólo en un 50% y otro tanto al de su padre. La madre tiene, indudablemente, muchos derechos sobre su cuerpo, pero no tiene derecho sobre la vida ni el cuerpo de sus hijos.

Todo lo anterior y muchas otras pruebas que no se exponen aquí por falta de espacio, y porque se pueden resumir en los libros de embriología humana, muestran que nuestros embriones no son un ser humano en potencia sino hombres y mujeres en el momento más importante de su desarrollo. Por ejemplo, es bien sabido que enfermedades durante el primer trimestre de gestación suelen llevar a daños muy severos e irreversibles.

Argumentos Médico-Legales a Favor del Embrión.

Todos estamos de acuerdo que el no nacido necesita cuidados médicos y familiares abundantes, pero creemos que también requiere protección legal por parte de la sociedad, pues por contraste, hay amplios vacíos legales para esa etapa de la vida; más notorio en otros países. En México se ha dado históricamente una protección legal del embrión, ahora puesta en duda en el Código Penal del Distrito Federal. Pero tenemos certeza, por todo lo expuesto, que vale la pena mantener esa protección.

Como bien saben ustedes señores magistrados, el derecho a la vida es el primer derecho de todos los seres humanos; atentar contra éste debilita todos nuestros demás derechos. Por el contrario, la aprobación de leyes que permiten el aborto promueven una discriminación abierta contra los hombres y mujeres no nacidos.

Muchos también han esgrimido a favor del aborto con el argumento de que aunque esté prohibido se siguen cometiendo abortos clandestinos. Pero cabe aclarar que la legislación a favor del aborto no resolverá el problema de embarazos no deseados, ni el del aborto clandestino, la experiencia en otros países muestra que estos dos males se mantienen o inclusive incrementan al legalizarse el aborto. Por ejemplo, las mujeres que tengan embarazo más allá de las 12 semanas no tendrán medios para conseguir el aborto legal y buscarán uno clandestino.

Otra consecuencia del aborto es la realización de abortos en estadíos cada vez más avanzados del embarazo; como en los Estados Unidos de Norteamérica en algunos de sus estados se permite el aborto hasta el noveno mes de embarazo, -que ya es infanticidio-.

Creemos altamente benéfico que nuestras leyes sigan protegiendo a los no nacidos, pues estas leyes tienen un carácter no sólo normativo, sino también educativo. En un mundo convulsionado y violento, la protección del no nacido en nuestro país ayudará a aliviar la violencia y por otro lado seguiremos siendo ejemplo para otros países, con leyes que protejan a las mujeres y hombres no nacidos.

Al hacerlo así también se respetará el Juramento Hipocrático, que además de ser el código deontológico profesional más antiguo de la humanidad, sigue siendo norma de conducta en muchos Médicos a nivel mundial.

Proteger al embrión humano es también proteger a las mujeres. El aborto es causa importante de lesiones en la mujer que ha abortado: como es el síndrome post-aborto, caracterizado por cuadros depresivos importantes y de larga duración, así como de infertilidad, etc.

Conclusiones.

Prácticamente todos los datos científicos y médicos orientan a favor de que el embrión es ya un ser humano, tiene en contra sólo su inmadurez. Pero si no fuera ya un ser humano no llegaría a serlo nunca.

Compartimos en todo la preocupación del gobierno del Distrito Federal y de algunos sectores de la sociedad, por las mujeres y familias que enfrentan un embarazo en circunstancias adversas; y creemos que los legisladores y la sociedad debemos implementar decididamente recursos legales y económicos para apoyar a las mujeres y familias en circunstancias difíciles. En especial se deben implementar mecanismos seguros y más sencillos para poder dar una adopción segura a los hijos y no buscar la solución, aparentemente fácil, que es el aborto.

En espera de que estos argumentos sean de utilidad para la solución de este difícil juicio, agradecemos su atención a la presente y cuente con nuestro apoyo en lo que fuera necesario.

Dr. Manuel Ramos Kuri.

Representante de Vida y Familia A.C.