Conferencia 2007
Sociedad Mexicana de Ética Médica, A. C.
Fundada en 1994
México, D.F., a 4 de diciembre del 2007.
H. Suprema Corte de Justicia de la Nación.
P R E S E N T E
Enterados del importante juicio que la Honorable Corte de Justicia tiene sobre la legislación del aborto y su posible controversia constitucional, los miembros de la Sociedad Mexicana de Ética Médica queremos externar algunos argumentos científicos a favor de que el embrión humano ya se puede considerar como persona, digna de derechos y protección legal desde etapas tempranas del embarazo.
Argumentos Biomédicos
Desde la fecundación, momento en que el ser humano está formado por una sola célula, el cigoto muestra muchas características de su personalidad:
Tiene genes y ADN propio, original, completo y diferente al de sus padres. No es cualquier célula, en pocos semanas formará un embrión y hasta un ser humano completo. Todos fuimos alguna vez un cigoto y desde entonces conservamos algo idéntico a nosotros mismos que es nuestro genoma, demostrando que nuestra existencia comenzó en esa célula.
Desde este momento, y por estudios de genética, se puede conocer con certeza si es de sexo masculino o femenino. También se podrían conocer, al menos hipotéticamente, todas sus características: enfermedades genéticas, IQ, color de piel, estatura aproximada, etcétera.
Tiene una autonomía que le permite crecer de manera independiente, no sólo en el útero de su madre, sino también en el útero de otra mujer o en cultivos in vitro durante algunos días. Él es quien elabora su propio hábitat y manipula hormonalmente el organismo materno para suspender la menstruación y comenzar la gravidez.
No sólo es independiente, sino que es tan diferente a su madre, que ella hace una respuesta inmune contra el nuevo embrión (y que éste esquiva gracias a lo cual llega a nacer).
Es cierto que durante la vida intrauterina depende completamente de su madre para sobrevivir, como lo será al nacer y durante los primeros años de su vida, y eso no le resta a su condición de ser humano.
Al mes de vida intrauterina, no es un simple cúmulo de células, ya mide 5 milímetros, late su corazón, y su cerebro está parcialmente formado… ya se mueve. A las 12 semanas, es un pequeño ser humano: mide 6 centímetros de largo y tiene formados todos sus órganos y cuerpo. Durante los siguientes seis meses ya sólo va a crecer y terminar de madurar.
Aunque, obviamente, aún no piensa y su sistema nervioso está sólo en vías de desarrollo, esas funciones no están del todo ausentes. Comienza a moverse, a chupar el dedo, a responder a estímulos externos. En su genoma tiene además inscritas todas las características de un ser humano, que en breve se perfeccionarán.
Su discapacidad intelectual no le resta su personalidad de ser humano, como no la pierde alguien con parálisis o anestesiado.
Todo lo anterior, y muchas otras pruebas que no se exponen aquí por falta de espacio, y porque se pueden resumir en los libros de embriología humana, muestran que nuestros embriones no son un ser humano en potencia, sino hombres y mujeres en desarrollo, y en el momento más importante de su desarrollo. Por ejemplo, es bien sabido que enfermedades durante el primer trimestre de gestación suelen llevar a daños muy severos e irreversibles.
La mujer tiene, indudablemente, ciertos derechos sobre su cuerpo, pero estamos seguros de que no tiene derecho sobre la vida ni el cuerpo de sus hijos.
Argumentos Médico-Legales
Creemos que así como el no nacido necesita cuidados médicos abundantes, también requiere protección legal. Por contraste, hay amplios vacíos legales para esa etapa de la vida, más notorio en otros países. En México se ha dado históricamente una protección legal del embrión, ahora puesta en duda por el Código Penal del DF. Tenemos certeza, por todo lo expuesto, que vale la pena, al menos, mantener esa protección.
El derecho a la vida es el primer derecho de todos los seres humanos, atentar contra él debilita todos nuestros demás derechos. Por el contrario, la aprobación de leyes que permiten el aborto, promueve una discriminación abierta contra los hombres y mujeres no nacidos.
La legislación a favor del aborto no resolverá el problema de embarazos no deseados, ni el del aborto clandestino. La experiencia en otros países muestra que estos dos males inclusive se incrementan al legalizarse el aborto. Por ejemplo, las mujeres que tengan embarazo más allá de las 12 semanas no tendrán medios para conseguir el aborto legal y buscarán uno clandestino. En países como Estados Unidos de Norteamérica, cada vez se realizan abortos en estadios más tempranos del embarazo. En algunos de sus estados se permite el aborto –que ya es infanticidio– hasta el noveno mes de embarazo.
Creemos altamente benéfico que nuestras leyes sigan protegiendo a los no nacidos, pues estas leyes tienen un carácter no sólo normativo, sino también educativo. En un mundo convulsionado y violento, la protección del no nacido en nuestro país ayudará a aliviar la violencia, y por otro lado, seguiremos siendo ejemplo para otros países, de leyes que protejan a las mujeres y hombres no nacidos.
Al hacerlo así, también se respetará el Juramento Hipocrático, que además de ser el código deontológico profesional más antiguo de la humanidad, sigue siendo norma de conducta en muchos Médicos.
Proteger al embrión humano es también proteger a las mujeres. El aborto es causa importante de lesiones en la madre que ha abortado, como es el síndrome post-aborto, caracterizado por cuadros depresivos importantes y de larga duración, así como de infertilidad, etc.
Conclusiones
Prácticamente todos los datos científicos y médicos orientan a favor de que el embrión es ya un ser humano, tiene en contra sólo su inmadurez. Pero si no fuera ya un ser humano, no llegaría a serlo nunca.
Compartimos en todo la preocupación del gobierno del Distrito Federal y de algunos sectores de la sociedad, por las mujeres y familias que enfrentan un embarazo en circunstancias adversas, y creemos que los legisladores y la sociedad debemos implementar decididamente recursos legales y económicos para apoyar a las mujeres y familias en circunstancias difíciles. Se deben también implementar mecanismos seguros y más sencillos para poder dar en adopción los hijos y no buscar la solución, aparentemente fácil, que es el aborto.
En espera de que estos argumentos sean de utilidad para la solución de este difícil juicio, agradecemos su atención a la presente y cuente con nuestro apoyo en lo que fuera necesario.
Dr. Jorge Larracilla Alegre.- Presidente
Dr. Carlos Fernández del Castillo.- Vicepresidente
Dr. José García Velasco.- Secretario
Dra. María Teresa Villanueva.- Vocal de Postgraduados
Dr. Jorge Castro.- Vocal de cirugía
Dr. Manuel Ramos Kuri.- Vocal de Genética.

